La Gestión de Riesgo implica un conjunto de decisiones
administrativas, de organización, control y conocimientos operacionales –
tecnológicos desarrollados por gobiernos, sociedades, comunidades e
instituciones para implementar políticas, estrategias, acciones y
fortalecer sus capacidades a fin de reducir el impacto de amenazas
naturales, desastres y emergencias ambientales y tecnológicos
consecuentes.
Tanto los desastres como las emergencias son eventos súbitos
que causan daños a la población, a sus bienes y a sus actividades
económicas y generan un estado de crisis debido a que la cotidianidad,
sea del individuo, de la familia o de la comunidad se ve afectada, rota
y trasgredida.
La Gestión de Riesgos propende la organización de recursos y
responsabilidades para el manejo de todos los aspectos de las
emergencias y desastres, incluyendo la reducción, la respuesta y la
rehabilitación, considerando medidas estructurales y no-estructurales
para evitar (prevención) o reducir (mitigación y preparación) los
efectos adversos de éstas amenazas.
La visión preventiva y pro activa se la conoce como Gestión de Riesgos y las acciones de enfrentarlas se las conoce como Administración de Desastres.
LA GESTIÓN DE RIESGOS Y SU IMPORTANCIA INTERNACIONAL
En el mes de Enero de 2005 la “Conferencia Mundial sobre la
Reducción de los Desastres”, reunida en Kobe, Hyogo – Japón, promueve
la instauración de la GESTIÓN DE RIESGOS como parte de la política
pública a nivel internacional, lo que marcó un importante hito en el
manejo de las emergencias y desastres manejadas hasta ese entonces. A
partir de ello la Gestión de Riesgos toma un fuerte impulso y
posicionamiento a nivel mundial, dándole el peso y la importancia que se
merece en las agendas político-publicas, considerando a los desastres
una posibilidad para el desarrollo de los pueblos.
En este impulso, la RESILIENCIA, considerada como la capacidad humana universal de
un sistema, comunidad o sociedad potencialmente expuestas a amenazas a
adaptarse, resistiendo o cambiando con el fin de alcanzar y mantener
un nivel aceptable en su funcionamiento y estructura post desastre,
toma fuerza y es socializada para que sea considerada como un elemento
para desarrollar una adecuada cultura de Gestión de Riesgos.
La Cumbre de Hyogo propone el desarrollo sistemático de las siguientes áreas:
- Lograr que la reducción de Riesgos a Desastres sea una prioridad mundial.
- Desarrollar mayor comprensión, concienciación y socialización en todos los niveles.
- Analizar los riesgos partiendo de las vulnerabilidades, capacidades y amenazas.
- Reducir los riesgos identificados. y
- Estar preparados y listos para actuar frente a la presencia de eventos adversos.